Videohisteroscopia quirúrgica

>Videohisteroscopia quirúrgica
Videohisteroscopia quirúrgica 2018-12-05T14:21:44+00:00

Videohisteroscopia quirúrgica

Diagnóstico más precoz y tratamiento más efectivo

Médica Graduada en la UNB

Especialista en Ginecología y Colposcopia

Postgrado en Práctica Ortomolecular en Medicina (PUC)

Extensa Formación Académica en Brasil y en el Exterior

Adecuado de la Medicina Integrativa

Más de 25 años dedicados al servicio de la mujer

 

La videohisteroscopia quirúrgica es un procedimiento de diagnóstico y tratamiento de enfermedades localizadas dentro de la cavidad uterina. El material obtenido va para estudio histopatológico (biopsia).

 

Hay dos tipos de videohisteroscopia:

Videohisteroscopia diagnóstica

Videohisteroscopia quirúrgica

 

La videohisteroscopia diagnóstica se realiza en el consultorio y sólo permite la visualización de la cavidad uterina. En este procedimiento se identifica la lesión pero no se trata.

La videohisteroscopia quirúrgica además de ubicar e identificar la lesión también se realiza el tratamiento (pólipo, mioma, etc.). La paciente queda curada de la enfermedad la mayoría de las veces.

Las nuevas generaciones de equipos de ultrasonido (ecografía) detectan con precisión alteraciones en la cavidad uterina. En la actualidad, la Dra. Ana Luiza considera que una ecografía (transitoria) transvaginal o pélvica, realizada en el período inmediatamente después de la menstruación, es suficiente para identificar alteraciones dentro de la cavidad.

Esto simplifica la conducta médica con esas pacientes porque ya no es necesaria la histeroscopia sólo diagnóstica que es un procedimiento, en la mayoría de los casos, muy doloroso.

Teniendo en manos el informe ultrasonográfico adecuado se realiza la videohisteroscopia quirúrgica con biopsia. Se trata de la moderna práctica médica “see and treat” (ver y tratar) en un solo tiempo diagnóstico y tratamiento sin dolor para la paciente y con resolución de la enfermedad. En el caso de detección de patologías malignas (cáncer, confirmado por la biopsia realizada en la videohisteroscopia quirúrgica), serán necesarios otros tratamientos complementarios.

 

¿Cuáles son los procedimientos?

Los procedimientos menores (biopsias, pequeños pólipos, sinequias mucosas y retirada de DIU) se realizan, en general, simultáneamente a la histeroscopia diagnóstica y no necesitan de anestesia. Los procedimientos mayores se deben realizar siempre en un ambiente hospitalario. A pesar de que los riesgos quirúrgicos son pequeños, se deben tomar precauciones básicas, ya que existe el riesgo de sobrecarga hídrica y de la necesidad de una laparotomía exploratoriacuando se produce la perforación uterina.

 

En los casos de metroplastia y lisis de sinéquias, el tratamiento por la histeroscopia presenta mejores resultados funcionales que cuando se realizan las cirugías tradicionales, incluso con menor índice de complicaciones obstétricas.

La miomectomía histeroscópica está bien indicada en los miomas submucosos con menos de 5 cm de diámetro que presenten más de la mitad de su volumen ocupando la cavidad endometrial y que estén causando síntomas (sangrado o infertilidad).

La ablación endometrial consiste en la retirada o destrucción del endometrio, buscando la disminución del sangrado menstrual de pacientes que presenten menorragia. Se debe realizar en pacientes que no desean más embarazos(a pesar de no ser un método seguro de contracepción), logrando evitar que se realice histerectomía en una gran parte de las pacientes.

 

¿Cuáles son las preparaciones preoperatorias?

En la preparación de la paciente que va a someterse a la histeroscopia quirúrgica, es fundamental la realización de la histeroscopia diagnóstica previa, pues ésta permite evaluar con mayor precisión la localización y la extensión de la lesión. La evaluación del riesgo quirúrgico se realiza como en cualquier procedimiento, considerando las peculiaridades de la operación a realizar, el tipo de anestesia y el medio de distensión a ser utilizado.

 

¿Cuáles son las posibles complicaciones?

Las complicaciones son pocas si se respeta la técnica indicada y se utilizan materiales, medicamentos y monitoreo apropiados. La perforación uterina puede ocurrir durante la dilatación del canal cervical, durante la penetración del histeroscopio o incluso en el procedimiento en sí. En el caso de dudas, se interrumpe el procedimiento (por los riesgos de lesión de órganos abdominales y por la mayor absorción del medio de distensión que ocurre), y se procede a la investigación de lesiones importantes en la pared uterina, vasos u órganos abdominales. Esta investigación puede realizarse a través de laparoscopia o laparotomía.

La hemorragia se produce cuando se penetra profundamente en el miometrio y se puede controlar por la cauterización directa de los vasos sanguíneos oa través de la obstrucción de la cavidad uterina.

El hematometrio (acumulación de sangre en el útero) puede ocurrir cuando, después de la cirugía, se forman las sinequias, principalmente en los casos de ablación del endometrio.

 

¿Cuáles son las contraindicaciones?

Las contraindicaciones para la realización de la histeroscopia quirúrgica son básicamente las mismas del procedimiento diagnóstico, y sólo el sangrado activo no se toma un obstáculo a su realización, pues el medio líquido utilizado “lava” la cavidad uterina, permitiendo la visualización adecuada de las estructuras.

El procedimiento histeroscópico estará siempre contraindicado en casos de patologías malignas o en presencia de células atípicas en el endometrio. Los casos de miomectomía deben ser reservados a los miomas con componente submucoso, además de la ausencia de otros miomas intramurales, pues en ese caso las posibilidades de solución del problema de la paciente se vuelven improbables.

Es importante señalar que las condiciones clínicas de la paciente deben estar controladas como en todo procedimiento quirúrgico, pero generalmente estos procedimientos son mejor tolerados por las pacientes de alto riesgo quirúrgico, tanto por el menor tiempo quirúrgico, como por el carácter menos invasivo de éste. La extravasación de líquido debe monitorizarse con precisión en pacientes con enfermedades clínicas sensibles a la sobrecarga neta.